lunes, 24 de abril de 2017

Chile Ríe y Canta. René Largo Farías. Inicio.



Este año, de a poco vamos cumpliendo algunos objetivos, no sabía como rendir un homenaje a un gran hombre de nuestro folclore, René Largo Farías y logré contactarme con una amiga de Anfolchi, la Asociación Nacional del Folklore de Chile, la que me facilitó la Revista Chile Ríe y Canta.
Luisa Pinto, hoy Presidenta de los Anfolchinos, me entrega estas revistas para que sean publicadas completamente en nuestra página, y disfrutemos del material que trae, que es poco conocido por este Editor y por muchos de nuestros lectores.

Comenzaremos, mostrando el Editorial y además poner los nombres de sus colaboradores, en esta gran hazaña de sacar una Revista y además que sea de folklore. Sabemos lo que cuesta hacer esto. Que sea un homenaje para ellos también.


Vamos con el Nº 1 de Chile Ríe y Canta, la Revista. Diciembre de 1991.




1160941945_f.jpg
Escribe René Largo Farías.

¡Amigos : Aquí está !
Costó parirla.
Debe estar llena de errores, pero es nuestra, y por lo tanto ...de ustedes.
El Nº2 será mejor. Lo prometemos.

Enviamos 200 cartas ofreciendo suscripciones por tres números. Es bueno señalar que las primeras respuestas fueron las del diputado Mario Palestro, del senador Carlos González Márquez, de Anita González, de Vicente Bianchi y de la abogado Chela Alvarez, por nombrár solo a cinco.
Esperamos más para consolidar este trabajo. Quienes quieran ayudarnos deben enviar cheque cruzado a mi nombre por $ 1.500.- a la Casilla 50971, Correo Central, Santiago.
Un gran abrazo con los mejores deseos para 1992, que suma 21, número de suerte,... dicen...
Gracias, volveremos en la primera semana de Marzo.

Nº 1 -DICIEMBRE -1991

logo_2_chile_rie_y_canta107.jpgCOLECTIVO DE PRODUCCIÓN
Guillermo Ravest
Ligeia Balladares
Erico Argel 
Ricardo Ashner
Guillermo Ríos
René Largo Farías 
 
COLABORADORES
Daniel Aguilera, Nano Acevedo, Ramón Andreu, Jorge Yáñez, Hugo Lagos, Jorge Lillo.

REPRESENTANTES EN EL EXTERIOR
Pedro Riffo (Canadá Este), Ricardo Larenas (Noruega), Ana María Miranda (Argentina), Benedicto Salinas (Holanda), Roberto Contreras (Cuba), Julio Numhauser (Suecia), César Huapaya (Perú), Raquel Pavez (Francia), Nicolás Nahuelpan (Canadá Oeste), Gustavo Toro (Alemania).

DISEÑO
Guillermo Ríos

PRODUCCIÓN
ICM Gráfica

IMPRESIÓN
Ricardo Ashner 632 4009

SUSCRIPCIONES
Erico Argel L.

La Revista CHILE RIE Y CANTA no comparte necesariamente el contenido de los artículos publicados, que son de exclusiva responsabilidad de sus autores.

Toda la correspondencia debe dirigirse a:
Rene Largo Parías
Casilla 50971
Correo Central
Santiago


CONTENIDO
 
2    i Arriba los corazones !
4    La Nueva Canción Chilena.
10  ¿ Adonde van las canciones?
11   Un testimonio desconocido de Violeta Parra
12   Tunos y mandolinos 1991
14   Diuncuantuay
16   Margot Loyola: 50 años de folclor
22   Lira Popular
23   Grupo Paillal: 21 años defendiendo las raíces chilenas
26   Canto a lo divino, religión del oprimido en Chile
32   Chirycgrama


¡¡ Arriba los corazones !!

Murió la Peña...
-¿Murió la Peña "Chile Ríe y Canta"?
- "Mi madre dicen dijeron... Puede y no puede..."


Oficialmente sí. La Peña "Chile Ríe y Canta" se fue por segunda vez con el Día de los Muertos, este último Primero de Noviembre. La vieja casa sita en el 266 de la calle San Isidro, ahora es una sala de eventos, una sede salsera. Y se fue en democracia.

Ya no se oyen las guitarras. Tampoco funciona el horno de barro. Y no sabemos qué pasará con sus muros donde, en afiches, grafittis y dedicatorias manuscritas, quedaron estampadas tantas historias y esperanzas de más de media década, de casi toda la vida, de una o de dos generaciones de la Nueva Canción Chilena.

Pero -a troche y moche- no la damos por enterrada.

La Peña "Chile Ríe y Canta" es como los gatos. Tiene siete vidas y más si es un gato enguitarrado. Ya de muchas muertes se ha salvado. También, de muchas vidas muy intensas.
Sobrepasó con puntos a favor esa vieja democracia que algunos conocimos. Vivió y ayudó a esa gloria de los chilenos unidos y populares que lucharon, eligieron a Salvador Allende y cayeron y los allanaron y los detuvieron y persiguieron y exiliaron y mataron desde el 11 de septiembre de 1973.

Esa primera Peña de la casa solariega de Alonso Ovalle ya es parte de la historia, porque allí en mucho se gestó, trabajó y adquirió prestancia y grandeza la Nueva Canción Chilena. Y reverdeció el folclor.

Antes "Chile Ríe y Canta" también fue espacio radial, compañía o empresa itinerante que recorrió muchas veces todos los pueblos y ciudades de Chile. También, fue en gira a países latinoamericanos y del Viejo Mundo . Y a ratos una aventura impresa como revista. Luego de ese "Once",convertida en "Chile Lucha y Canta", se multiplicó en ya legendarios programas radiales, en peñas permanentes o esporádicas, en recitales solidarios en más de sesenta países de la diáspora chilena.

Pero, como decíamos ayer, los dictadores y las penas pasan y el pueblo permanece. Igual que su expresión vernacular del canto -viejo o nuevo- que es imborrable, irreversible por creador, irrecusable en su destino porque él proviene de las más hondas y claras raíces populares.

Y por intransable pasión de su creador y gestor, la peña retornó del exilio, en plena dictadura. Se "reinsertó" para luchar por la democracia. Puso en la olla común de las esperanzas su cuota de canto, carne y amor. La solidaridad con los humillados y los perseguidos.

Volvió a nacer la Peña, espacio radial, grupos en gira, mostrario indoblegable del canto popular, escenario para los postergados y los cantores marginales, de los nuevos y viejos creadores, de esos miles que sin su existencia bajo la dictadura -de seguro- no harían vigente hoy a un Manns, a unos Parra, un Jara, un Alarcón y tantos otros. Porque fueron precisamente esos cantores y creadores obligados a la clandestinidad los que mantuvieron aquí viva e inclaudicable esa llama del canto popular. Ese que ayudaba a levantar esperanzas, resistencias, acordes y fe en que todo habría de cambiar.

El hecho de que la alegría que ayudamos a reinaugurar aún no nos visite, no impide ni impedirá -pese a sus desgracias y avatares- que "Chile Ríe y Canta" siga su destino, su empresa de vida. Hoy es tan solo un espacio radial sabatino en CB 114, Radio Nacional. Ahora intentamos amplificarlo con la ayuda de la silenciosa letra impresa.

Podremos hacer y ser más en la medida que amigos y compañeros de idénticos ideales se incorporen - como tantas veces en tantos años y etapas lo hicieron- a materializar otra vez el alto vuelo. Pero por sobre todo, si aquellos que se comprometieron en campaña pública, programa y promesas ante nosotros, hacen verdad eso de devolverle la voz a nuestro pueblo.

"Chile Ríe y Canta" es más que una empresa. Es un imperativo moral dispuesto a defender el patrimonio cultural que hoy se lo expende en los escasos medios de comunicación como chatarra y en gotas.

Con esta revista que ponemos en sus manos, lo estamos reiterando, cuando ya se acerca la víspera de su cumpleaños número treinta. Y pensamos -como muchos-, que si la dictadura y la muerte de tantos y el exilio de tantos no pudieron apagar su voz, menos podrá hacerlo con "Chile Ríe y Canta" la marginación de ahora.

Para todos, para los compatriotas sencillos, para los que aún creen, para quienes siguen luchando por sus utopías que no se transan con las leyes del mercado, para los trabajadores de la cultura y del canto popular, "Chile Ríe y Canta" -indoblegable en su credo y en sus afanes- les entrega sus parabienes con motivo de esta Navidad y el Año Nuevo.

Y para los cautivos por compromisos, amarras, penas y nublados del alma volvemos a cantar: ¡Sunsum corda!..
¡Arriba los corazones!... 

logo_chile_rie_y_canta106.jpg

Fotografías: 1) Portada de la Revista Chile Ríe y Canta. 2) René Largo Farías, de Fotolog Zumaster, Juneau, Alaska, EE.UU. Acá habla su nieta de su abuelo René Largo Farías. 3) y 4) Logos de la Revista Chile Ríe y Canta.

(Ir a Parte 2 "Nuevo Canto y otras yerbas")