miércoles, 7 de junio de 2017

El Clandestino de la Casa Roja. Ángel Parra.



Como siempre FyCCh., adicto a la cultura, trae para ustedes las crónicas de un amigo, Enrique Muñoz Abarca, que son comentarios dedicados a una lectura de algún libro y un análisis para que muchos lean de que se trata esta lectura y se motiven en leer autores chilenos.

Esta vez estamos en presencia de un escritor, cantor, compositor, y mucho más... Ángel Parra, padre. Ángel Parra nombre artístico de Luis Ángel Cereceda Parra, es un cantautor chileno. Hijo de Violeta Parra y de Luis Cereceda Arenas, maquinista de ferrocarril, es uno de los principales representantes de la Nueva Canción Chilena.




DSC_0179.jpgAcá nuestro amigo Enrique Muñoz Abarca, nos deja los comentarios a esta lectura, El clandestino de la casa roja (2008), libro comprado y firmado por Angel Parra, en la Feria del Libro realizada en Santiago de este año, por esto la foto de la hija y nieto de Enrique que posan junto a este cantautor y escritor, como lo veremos en esta crítica literaria de FyCCh.

Crítica literaria.

EL CLANDESTINO DE LA CASA ROJA (novela)
Angel Parra.

Editorial Catalonia.
2008

La novela llegó a mis manos -lamentablemente por circunstancias- bastante tiempo después de haber sido publicada. El comentario, entonces, llega con mucho atraso pero, como reza el dicho "más vale tarde que nunca". (Nota de FyCCh.: siempre decimos "por la velocidad en que vivimos, debemos retroceder para disfrutar, de tantas cosas pérdidas en este correr"...)

Angel Parra ha llegado a ser un excelente narrador, más allá de sus muchas otras virtudes artísticas. Un escritor que, prácticamente no cuenta con ninguna formación académica sistemática. Más aún, por las condiciones de la vida familiar que le tocaron, casi ningún nivel de escolaridad reconocido.

Dato que pude comprobar cuando coincidimos como funcionarios de la Secretaría de Extensión y Comunicaciones de la gloriosa Universidad Técnica del Estado, en los años setenta. Este mismo dato nos lleva a valorar y reconocer el gran potencial de condiciones naturales que posee. Es el tipo de hombre que ha sabido sacarle a la Universidad de la Vida mucho más de lo que muchos jóvenes actualmente logran sacarles a la Universidad tal o cual, la misma que les está cobrando fortunas por un mal aprovechamiento.

Angel_Parra_padre.jpgLa novela, a través de su personaje principal, Felipe Tapia, un militante comunista viviendo la clandestinidad de los años setenta en dictadura, sin dinero, sin apoyo y sin una dirección clara, plantea una reflexión muy profunda con la cual muchos se podrán identificar. Es, en el fondo, la simple pregunta: ¿Valió la pena haber apoyado un proyecto político el cual, según su visión, fue un fracaso rotundo, capítalizado al final por los vivarachos de siempre?

Es posible que a los que apoyaron el banco contrario también les llegue una luz de reflexión en el mismo sentido.

Felipe Tapia no escogió su destino político. Le llegó por circunstancias y también por falta de carácter para negarse a asumir responsabilidades que nunca quiso ni pidió. Siente que los "guerrilleros de la palabra" le achacaron virtudes que nunca tuvo. Es el desencuentro que arrastra. Finalmente, los acontecimientos lo llevan a un desenlace inesperado -incluso para él mismo- en el cual encuentra un relativo equilibrio para entender el camino propio y verdadero.

La maestría de Parra consiste en haber echado mano a todo su bagaje de recuerdos, vivencias y detalles de las décadas cincuenta y sesenta y armar con ellos una trama que resulta del todo natural y convincente. En las reflexiones del personaje están siempre presentes los refranes utilizados por su madre en situaciones parecidas, los cuales sintetizan la sabiduría popular y nos llevan a pensar, sin temor a equivocarnos, en la madre del escritor: Violeta Parra, la gran maestra.

Una novela apasionante, densa y contradictoria. Para los mayores, un reencuentro con los tiempos vividos y para los jóvenes, una aproximación a la historia que aún no ha sido escrita.

Enrique Muñoz Abarca.